miércoles, 21 de enero de 2015

Sin Monasterios contemplativos, ¿quien podrá resistir la agresión del mundo, el demonio y la carne?»

Schola Veritatis, la experiencia monástica más austral del mundo

«Sin Monasterios contemplativos, ¿quien podrá resistir la agresión del mundo, el demonio y la carne?»

El núcleo fundacional de la Fundación InfoCatólica, que se estableció en 2009 para fundamentar este Diario digital, estaba formado por los mismos que actualmente somos el Editor, el Director y el Consejo editorial. También estuvo presente como miembro del patronato de la Fundación el P. Pedro Pablo Silva, chileno, que al frente de una pequeña comunidad contemplativa, establecida hacía poco tiempo en Tarazona con la aprobación diocesana de su Obispo, Don Demetrio Fernández, colaboró decisivamente en nuestro nacimiento. Quiso después la Providencia divina que esta comunidad naciente, llamada Schola Veritatis, se trasladara al sur de Chile, a la Patagonia chilena.
6/10/14 12:09 AM | Imprimir | Enviar
(InfoCatólica) A pesar de la distancia -al otro lado del Atlántico, detrasito de los Andes-, sigue Schola Veritatis siendo infocatólica de corazón, y reza siempre por nosotros. La más valiosa ayuda que se nos puede dar.
Cuéntenos, P. Pedro Pablo, cómo fue el nacimiento de Schola Veritatis
Schola Veritatis ha nacido por obra y gracia del Espíritu Santo. «El Espíritu sopla donde quiere y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va» (Jn 3,8). Un grupo de jóvenes universitarios se comenzaron a reunir, junto a un servidor, en el año 2000, en la Abadía benedictina de la Santísima Trinidad de Las Condes, Santiago de Chile, para realizar una Lectio divina semanal. En ella nos for­mulábamos una serie de preguntas –a partir de los textos que la Iglesia nos regala cada domingo en la Santa Misa– acerca de lo que sucede en la actualidad, en el mundo y en la misma Iglesia. Queríamos hallar respuestas convincen­tes y coherentes con un pensar filosófico sano, con una visión histórica verdadera y con una teología fiel al Magisterio de la Iglesia, es decir, con la realidad misma. Del grupo inicial de jóvenes, no muy numerosos, en unos pocos años fueron surgiendo varias vocaciones, que son los que conforman hoy nuestra pequeña comunidad. Schola Veritatis se formó, pues, como un camino, una escuela («Escuela del Servicio divino», dice San Benito en la Santa Re­gla), escuela donde se aprende a amar y conocer la verdad, en todas sus dimensiones, en el orden natural y sobrenatural, para dar testimonio de ella. De aquí su nombre, «Escuela de la Verdad».
Habiendo tantas órdenes y congregaciones monásticas ¿cómo es que ustedes vieron la conveniencia de iniciar una nueva: otra más?
Las vocaciones que surgieron al interior de nuestro grupo no encontraban su lugar, aunque lo buscamos durante algún tiempo, en los diferentes monasterios existentes en Chile ni en el Cono Sur de América. En nuestra Lectio semanal, una serie de temas fueron conformando un modo particular de vivir la vida cristiana, siempre en comunión profunda y vital con la Iglesia. En un Retiro espiritual, el 31 de julio de 2006, llegamos al convencimiento de que el Señor nos concedía una «gracia fundacional». Faltaba que la jerarquía de la Iglesia, asistida por el Espíritu Santo, pudiera discernir la veracidad de tal llamado. Tal reconocimiento llegó más tarde –la Providencia divina obra como quiere– en nuestra amada madre patria, España, de parte de un obispo, que para nosotros ha sido un verdadero padre, Monseñor Demetrio Fernández González.
Díganos, por favor, cuáles son esos rasgos propios de la espiritualidad de Schola Veritatis que les llevaron a fundar una nueva comunidad contemplativa.
De modo análogo a como la síntesis de Santo Tomás de Aquino recoge diferentes elementos de Aristóteles, Platón, los Padres, especialmente San Agustín y San Gregorio, en Schola Veritatis nuestro carisma viene formado por la confluencia de Nuestros Padres San Benito, San Bruno y Santo Tomás (Santa Teresa del Niño Jesús también tiene un lugar relevante). Cada uno de ellos aporta distintos elementos. De San Benito, SV ha recibido la orientación de toda su vida a la Gloria de Dios, por un camino de humildad y obediencia, enmarcado en la celebración del Santo Sacrificio y del Oficio divino. De San Bruno, los miembros de SV han recibido la llamada al silencio y a la soledad, es decir, al desierto, donde Dios purifica y habla al corazón. De Santo Tomás de Aquino, cuya grandiosa síntesis filosófica y teológica, iluminada por la luz de la Revelación, se ordena a la contemplación de la verdad, recibimos su enseñanza como un camino seguro para alcanzar de Dios el esplendor de la verdad.
En la Sagrada Liturgia, prolongada en la soledad y el silencio del corazón, los miembros de SV buscan vivir permanentemente unidos a la Madre de Dios, la cual engendra y acrecienta espiritualmente a la Verdad, Cristo, en sus corazones. Por eso, Schola Veritatis está puesta bajo la especial protección de la Virgen María, la Madre de la Verdad, a cuyo honor están consagrados nuestros Monasterios y todos nuestros miembros.
¿Qué nota específica caracteriza la celebración de la Sagrada Liturgia en Schola Veritatis?
Siendo que Dios todo lo ha creado para su Gloria, SV asume como su labor primordial la divisa de N. P. San Benito «ut in omnibus glorificetur Deus» («Para que en todo sea Dios glorificado», RB 57,8), consagrándose a rendir a Dios la gloria que le es debida por medio de la celebración cuidada, digna y solemne de la Sagrada Liturgia. Sus miembros se ofrecen para ser, con todas las demás comunidades monásticas, la voz viva de la Iglesia, que sin interrupción canta gozosamente las alabanzas del Dios Uno y Trino. Es en la Sagrada Liturgia, fecundada y vivida en una vida de soledad y silencio en el desierto, siguiendo las huellas de N. P. San Bruno, –«O beata solitudo, o sola beatitudo» («Oh bienaventurada soledad, oh sola bienaventuranza»)–, donde sus miembros encuentran un marco especial de vida santificante, ya configurado por la tradición y sumamente apreciado también hoy por la Iglesia –Vaticano II, Perfectae caritatis, 7; Código de Dº Canónico 674–. De ese manantial silencioso ha de fluir su misteriosa fecundidad apostólica en favor de la Iglesia y del mundo.
Siguiendo la enseñanza de la Iglesia, los miembros de SV han de centrarse en la orientación trinitaria y cristológica de la Sagrada Liturgia, verdadera fuente y cima de toda su vida comunitaria y personal (Lumen gentium 11). Las fiestas de la Santa Liturgia que celebramos ahora anticipan las fiestas de la eternidad. Si pedimos a Dios que «nos transforme en ofrenda permanente» (Plegaria Eucarística III) es porque sabemos que toda nuestra vida tiene que ser un culto incesante a la gloria del Padre por el Hijo en el Espíritu Santo.
¿Quiénes pueden ser llamados a vivir esta vida?
Jóvenes, hombres y mujeres, apasionados por la santidad, que, movidos por la llamada divina, deseen consagrar para siempre sus vidas en la vida monástica contemplativa, para mayor gloria de Dios y la salvación del mundo.
¿Cómo se les ocurrió irse a fundar un Monasterio en la Patagonia?
En nuestra espiritualidad ocupa un lugar central lo que se puede llamar la «dimensión cósmica de la vida contemplativa». Entendemos por «dimensión cósmica» la integración de la creación como lugar real y privilegiado de la presencia de Dios. El hombre está llamado, como se ve en varios lugares de la Escritura (por ejemplo en el cántico de Daniel) a asumir en sí mismo, en una forma consciente, la alabanza que el cielo, la tierra, los mares y cuanto ellos contienen tributan a Dios sin cesar de una forma inconsciente. Es la Providencia divina la que ha elegido para nosotros el lugar donde estamos, a través de una serie de personas y circunstancias. Pero traídos aquí de la mano de Dios, hemos podido elegir para la implantación definitiva de nuestros monasterios un lugar como la Patagonia chilena, una región como hay pocas en el mundo por su belleza y grandiosidad. También influyó el hecho de que en el Vicariato Apostólico de Aysén, y de aquí al sur, no existía hasta ahora la presencia orante de la vida contemplativa. Es en ese sentido una alegría para nosotros poder ser el Monasterio contemplativo más austral del mundo y poder cantar con el Salmo 60: «te invoco desde el confín de la tierra». El hecho decisivo, dispuesto por el Señor, fue que el Sr. Obispo, Don Luis Infanti, Vicario apostólico de Aysén, quiso acogernos como un verdadero padre. Fue lo que nos hizo discernir la voluntad de Dios, que habla por los obispos –«quienes a vosotros oye a mí me oye»– (Lc 10, 16). En esta tierra de Dios ha querido plantarnos la Providencia divina.
¿Cuál es el proyecto de Schola Veritatis en el Vicariato Apostólico de Aysén?
Nuestro proyecto, dejándonos guiar en todo por la Providencia amorosa de Dios, es formar dos comunidades monásticas en la Patagonia, una de monjes y otra de monjas. Para esto, necesitamos la colaboración y ayuda del pueblo cristiano. Muchas personas se preguntan, ¿para qué ayudar a una obra de esta naturaleza cuando abundan tantas necesidades materiales y sociales en la actualidad? En la Cristiandad medieval se tenía una consciencia muy viva de que para que marche bien la ciudad terrena, eran necesarias comunidades enteramente dedicadas a la oración… Dios ha querido, en su Providencia, que la oración continua de ciertas comunidades orantes venga sea una ayuda permanente para la vida de las almas y de la. Y esta cuestión sigue siendo tal vez mucho más válida para hoy. Si no hay Monasterios contemplativos, ¿quien podrá resistir la agresión del mundo, el demonio y la carne? ¿Podrá Aarón vencer a Amalec si Moisés no está sobre el monte con los brazos elevados? De ahí nuestro convencimiento de que, para que el mundo y Chile puedan ordenarse según el plan de Dios, para que la ciudad de este mundo se haga conforme a la ciudad de Dios, hace falta cada vez más almas santas contemplativas que ganen en sí mismas y en sus Monasterios el combate contra el demonio y contra los suyos (cf. Gaudium et spes 37). ¿Acaso no fue eso lo que hicieron San Agustín y San Benito, ambos padres de la civilización cristiana medieval?
¿Cómo participar en esta aventura fundacional?
Hoy día 6 de octubre hemos lanzado la nueva versión de nuestra página web www.scholaveritatis.org Invitamos a todos los lectores de InfoCatólica a verla. Hay abundante material para rezar, para descargar (nuestros cantos, homilías e imágenes), y allí se indican los medios de manera de ayudarnos en una tarea tan grande que supera infinitamente nuestras fuerzas y medios. Somos pobres pero, como niños pequeños en brazos de nuestro Padre del cielo, confiamos con la ayuda de su gracia alcanzar la meta para la que Él nos ha creado y nos ha redimido en Cristo Nuestro Señor. Para esto contamos con la poderosa ayuda de la Madre de la Verdad, omnipotencia suplicante, y de nuestros Patronos San Benito, San Bruno y Santo Tomás de Aquino. Los invitamos entonces a conocer, orar, apoyar y asociarse a esta obra grandiosa para la mayor gloria de Dios, santidad de la Iglesia y salvación del mundo; para que Cristo sea instaurado en todas las cosas (Ef 1, 10).

lunes, 19 de enero de 2015

Schola Veritatis busca vocaciones.

Inauguración del Monasterio Mater Veritatis

en la Patagonia de Chile

Schola Veritatis

 


El día viernes 31 de Mayo, fiesta de la Visitación de la Santísima Virgen a su prima Santa Isabel, la comunidad Schola Veritatis ha inaugurado el Monasterio Mater Veritatis en la península de Levicán, comuna Río Ibañez, Región de Aysén, Chile. El Obispo Vicario Apostólico de Aysén, Luis Infanti de la Mora, vino a presidir la Santa Misa en la Capilla de San Patricio donde se dio inicio oficial a este primer monasterio contemplativo de la Patagonia. En el transcurso de la Misa, la hermana Gertrudis de María Mancilla pronunció sus votos perpetuos, en presencia de más de 40 personas que se reunieron en este día de acción de gracias. Después de la Misa, se procedió a la bendición del nuevo monasterio, de su capilla y campanario, teniendo luego todos los presentes un tiempo de convivencia fraterna en la alegría de esta «buena noticia».
Los miembros de Schola Veritatis agradecen a Dios, a la Santísima Virgen, al Obispo don Luis Infanti y a todos aquellos que, de tantas maneras, han contribuido a la implantación de este monasterio.
A continuación adjuntamos el discurso pronunciado por el P. Pedro Pablo Silva, SV al finalizar la Santa Misa.
Muy querido don Luis, queridos Padres, queridas Hermanas, queridos amigos e hijos de Schola Veritatis,
1.- Quiero agradecer vivamente vuestra presencia en este día junto a nosotros. En primer lugar queremos agradecer, una vez más, a don Luis el habernos acogido en este Vicariato. Rezamos y rezaremos siempre por Ud., don Luis, por la fecundidad de su ministerio y para que cuente siempre con la gracia que su encargo episcopal requiere. Nuestro agradecimiento también abarca a quienes desde la lejana y cercana Europa nos han dado a luz en la Iglesia, y que hasta hoy continúan junto a nosotros con su oración, su apoyo y su amistad. Agradecemos también a nuestros benefactores, los cuales son partes de nuestra familia, que hacen posible nuestra vida con su ayuda espiritual y material, a la vez que reciben el auxilio de nuestra intercesión por su vida presente y sobre todo por la eterna. Por último cómo no agradecer a las personas de Coyhaique, Ibañez y Levicán que con tanto cariño nos han acogido: a todos Uds., un «gracias» muy sentido de parte de todos los miembros de Schola Veritatis.
2.- Al llegar acá, hemos notado que la vida monástica contemplativa es una realidad desconocida para la gente de esta región. Santos enormes como San Benito, San Bruno, Santo Tomás, nuestros patronos, son completamente ajenos a su horizonte mental. Sin embargo, la vida que nosotros llevamos, consagrada sobre todo a la alabanza al Dios uno y trino, a la meditación de la Sagrada Escritura (la Lectio divina), al trabajo humilde y silencioso, no es un «invento nuevo» en la Iglesia, sino que se inserta en un pasado muy rico y milenario.
San Pablo mismo nos habla de la Iglesia como un cuerpo, cuya cabeza es Cristo. La perfección del cuerpo exige que cada una de sus partes cumpla bien la función que le es propia. El lugar de la vida contemplativa en la Iglesia es el del corazón. El corazón nadie lo ve, y sin embargo de él depende toda la vida del cuerpo humano. Nosotros, en Schola Veritatis, al abrazar la vida oculta, no abandonamos a la familia humana, sino que, consagrándonos exclusivamente a Dios, cumplimos una misión en la Iglesia. Si realmente estamos unidos a Dios, no nos encerramos en nosotros mismos, sino que, por el contrario, nuestra mente se abre y nuestro corazón se dilata, de tal forma que pueda abarcar al universo entero en el misterio salvador de Cristo.
El corazón de la Iglesia universal y particular es, entonces, el lugar que Schola Veritatis ha venido a ocupar en el Vicariato apostólico de Aysén. Y la profesión perpetua de nuestra Hermana Gertrudis es la humilde oblación que ella y nosotros mismos queremos ofrecer por esta esta Iglesia particular de Aysén, en este territorio cuya grandiosidad canta la gloria del Creador.
3.- Llegar a este lugar ha significado para nosotros, para nuestra comunidad y para la familia Pinzón Merchán que vienen recién llegando de Colombia, una larga espera y un esfuerzo enorme desde todo punto de vista. En España gozábamos de una situación «sólida y segura», con posibilidades muy concretas de hacernos con un monasterio grande, con una Iglesia maravillosa. Tomar la decisión de venirnos a la Patagonia, donde tendríamos que re-comenzar de cero, sin certezas humanas, con medios económicos y humanos muy limitados, ha sido para nuestra comunidad una verdadera y arriesgada «aventura» que no tiene otra explicación sino en el abandono confiado a la Providencia amorosa de Dios, y el deseo de ocupar un lugar que estaba vacío en este Vicariato. Hemos llegado en agosto del año pasado, sin saber donde nos instalaríamos. Hemos buscado, visitado, consultado, hasta que Dios nos ha regalado este lugar que es provisorio, por 7 años. Aquí hemos empleado, en los últimos 5 meses, todos nuestros pocos recursos y todas nuestras energías, trabajando incansablemente, de domingo a domingo, por habilitar los mínimos espacios necesarios para llevar adelante nuestra forma de vida. Pero nos queda aún mucho por delante. Basta que en el Monasterio de las monjas ingrese 1 nueva vocación para que ya no quede espacio. Necesitamos disponer un pequeño monasterio para la rama masculina de Schola Veritatis, donde poder acoger a las vocaciones que ya están llamando a nuestra puerta. Necesitaremos, probablemente, ampliar la capilla y quizás habilitar un lugar donde, quien lo desee, pueda pasar unos días de retiro con nosotros. Pero más importante que todo eso, necesitamos encontrar un lugar donde realizar nuestra implantación definitiva, un terreno de soledad y silencio donde construir un monasterio separado de monjes y otro de monjas, en el cual, con el favor de Dios, se llevará para siempre una vida de oración, de alabanza divina, de soledad y de silencio, una vida pobre y sencilla al servicio de este Vicariato y de la Iglesia universal.
Por eso pedimos a Dios que mueva la voluntad de todos aquellos que puedan ayudarnos, con poco o mucho, para que podamos realizar ese deseo que el Espíritu Santo ha puesto en nuestros corazones, y al cual queremos consagrar nuestra vida entera. Los monasterios siempre se han construido, y no pocas veces mantenido, por la caridad de quienes, poniendo su mirada en el cielo y en la vida eterna, han querido desprenderse de una parte de sus bienes terrenos, consagrándolos al servicio de Dios y de la Iglesia. Nosotros realizamos pues esta invitación a este «admirable intercambio». Cualquier ayuda -y no solamente económica, también el apoyo, la amistad, la cercanía que tanto se agradecen- será recompensada en gracias y bienes eternos, y de nuestra parte, retribuidos con la promesa fiel de nuestras oraciones por las necesidades de nuestros benefactores que pasan a ser parte de nuestra familia.
Termino agradeciendo nuevamente vuestra presencia. Dios les pague todo lo que hacen por nosotros.

martes, 13 de enero de 2015

Gorbachov advierte de una gran guerra en Europa debido a la crisis ucraniana

Gorbachov advierte de una gran guerra en Europa debido a la crisis ucraniana

Publicado: 12 ene 2015 12:05 GMT | Última actualización: 12 ene 2015 12:05 GMT
. Reuters / Sergei Karpukhin
El expresidente soviético Mijaíl Gorbachov asegura que las tensiones entre Rusia y las potencias europeas a propósito de la crisis de Ucrania pueden agravar el conflicto e incluso causar una guerra nuclear.
El primer y único presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, cree en la posibilidad de que se inicie en Europa una gran guerranuclear debido a los desacuerdos entre Rusia y las potencias europeas. "Si se pierden los nervios, no sobreviviremos los próximos años", opinó el premio Nobel de la Paz en una entrevista con la publicación alemana 'Der Spiegel'.
Gorbachov denunció "una pérdida de confianza catastrófica" entre Rusia y Occidente. "Necesitamos un nuevo deshielo", apuntó el exlíder soviético, que reprobó las sanciones antirrusas de Occidente. A su juicio, estas medidas pretenden hacer caer al presidente ruso Vladímir Putin, lo que es, según Gorbachov, "estúpido y peligroso".

viernes, 2 de enero de 2015

Polémica entre obispo sedevacantista y Monseñor Richard Williamson.






"¿Que yo dije que? En ocasiones siento que la gente no comprende 
mis escritos, debe ser mi sentido del humor británico.."





Acerca del Comentario Eleison 385 "Papas Vivientes" por Mons. Richard Williamson

La proximidad de las Fiestas Navideñas y las tareas habituales no permitieron la composición de estas líneas hasta hoy. Cuando uno llega a una cierta edad ya no lee todo lo que puede leerse ni desea escuchar todo lo que se dice sea porque muchas cosas se repiten, sea porque son errores, sea porque ya se escucharon o se leyeron. Hay sin embargo una salvedad cuando el que habla o el que escribe hace el mal a otros e inclusive a otros que confían en él.
Trataremos de hacer un comentario al número 385 de la carta “Los Comentarios Eleison” de Mons. Richard Williamson del día 29 de noviembre del 2014 en su edición en francés (ver texto en español aquí).
Nosotros conocemos bien a Mons. Williamson porque fue nuestro profesor de Dogma en el Seminario de Ecône en Suiza y segundo Vicerrector del mismo cuando nosotros éramos seminaristas allí. Muchos admiraban entonces en el Seminario su capacidad intelectual y su conocimiento de la Suma Teológica si bien no era un eclesiástico formado en alguna famosa Universidad Romana sinò en el mismo Seminario de Ecône, al menos en lo que a Teología concierne.
Han pasado los años y muchas cosas con los años. En aquella época, (en realidad unos pocos años después), atacaba él a la misa nueva (sic. El caso “Cantoni”) y en él buscaban refugio los seminaristas que, entonces, ya eran sede vacantes o más firmes que otros. Con los años pasaron, sin duda, muchas cosas y ahora su Excelencia dedica sus desvelos a atacar a los Sacerdotes sede vacantes, quizás, más que a los modernistas.
Dirán Ustedes que nosotros queremos defender nuestra posición contra la de su Excelencia, no es el caso; queremos simplemente mostrar que sus argumentos carecen de validez y de verdad y que, procediendo de un hombre inteligente no dejan de ser extraños. O su Excelencia ya no recuerda lo que estudió, entonces debemos temer que los años ya han hecho su obra devastadora en él, o ya no podemos creer en su recta intención porque si el argumento se fuerza, y no lo hizo la senilidad, entonces lo hizo la voluntad.
Descolla el artículo citando al papa Pío XII (24 de enero de 1949) “Si, por acaso un día -Nos lo decimos por pura hipótesis- la Roma material llegara a derrumbarse; si por acaso esta Basílica Vaticana, símbolo de la única invencible y victoriosa Iglesia Católica, debiera enterrar bajo sus ruinas sus tesoros históricos y las tumbas sagradas que encierra, aún entonces la Iglesia no por eso estaría abatida ni fisurada. La promesa de Cristo a Pedro permanecería siempre verdadera, el papado duraría siempre, como también la Iglesia, una e indestructible, fundada sobre el Papa que viviera en ese momento. Mons. Williamson aplica esto al papado en su aspecto doctrinal (de eso ni cabe duda porque lo usa como argumento contra aquellos que no aceptan a los papas conciliares de Vaticano II en adelante). Si nosotros leemos con atención el texto de Pío XII no se refiere en absoluto a lo dogmático, ni siquiera a la moralidad de los pontífices, sinó a “la Roma material… a la Basílica Vaticana, símbolo… de la Iglesia Católica… si ella debiera enterrar en sus ruinas los tesoros históricos y las tumbas sagradas que encierra…” Es fácil deducir a qué se refiere el Papa quien pocos años antes asistió al bombardeo de Roma durante la Segunda Guerra Mundial. Dice claramente el gran Papa Pío XII que aunque se destruyera esa Basílica Vaticana “el Papado debería durar siempre”.
En el segundo párrafo Mons. Williamson dice “estas palabras (de Pío XII) corresponden a la doctrina clásica de la Iglesia” y de inmediato las aplica al papado como tal, nó a la Roma material como lo hacía su Santidad Pío XII. ¿Vale la inferencia de tal manera? Puedo decir que cuando Pío XII hablaba de una potencial ruina arquitectónica y edilicia, con toda la simbología que tenga, ¿Se refería a la ruina dogmática de los últimos pontífices y que por lo mismo la Iglesia estaría incólume en ellos? No parece posible.
El tercer párrafo del comentario de Mons. Williamson atribuye a la decadencia de la civilización cristiana la corrupción de los “Papas vivientes”: “Es fácil ver cómo la decadencia de la civilización cristiana, desde su apogeo en la edad media, condujo a la presente corrupción de los papas vivientes. Es fácil ver cómo Dios pudo haber permitido esta espantosa corrupción para castigar esta espantosa decadencia. Lo que es más difícil ver es como la Iglesia puede todavía vivir cuando los papas vivientes, sobre los cuales está fundada, están convencidos que el liberalismo- la guerra contra Dios- es católico. Según las propias palabras de Nuestro Señor, [Un árbol bueno no puede dar malos frutos, ni un árbol malo frutos buenos] (S. Mt. VII, 18)”.
Si la corrupción de los “papas vivientes” es fruto de la decadencia de la civilización cristiana habría, dicha corrupción, debido manifestarse en todos los Papas, al menos de manera progresiva ¿Cómo podríamos aplicar la afirmación de su Excelencia a estos Papas: Gregorio XVI, Pío IX, León XIII, San Pío X, Pio XI y su Santidad Pío XII? ¿Hubo en algunos de ellos siquiera una atisbo de corrupción o de liberalismo? No parece posible afirmarlo.
En el tercer párrafo, al final, su Excia. citaba el Evangelio de San Mateo (VII vs. 17-18; S. Lc. VI, 43) en donde Nuestro Señor habla del árbol bueno y del árbol malo y de los frutos de ambos. “Según las propias palabras de Nuestro Señor [Un árbol bueno no puede dar malos frutos, ni un árbol malo frutos buenos]… Pero un árbol a medias bueno y a medias malo puede producir frutos mitad buenos y mitad malos. Por supuesto que tomada en su totalidad una mezcla de bueno y malo es mala, pero esto no significa que tomada parte por parte, las partes buenas de la mezcla sean tan malas como las partes malas”.
La Verdad Encarnada dirá:

Árbol bueno, frutos buenos, nó malos.
Árbol malo, frutos malos, nó buenos.
Por sus frutos los conoceréis (S. Mt. VII, 20; XII, 33)

Su Excia. Introducirá un nuevo tipo de árboles 
un árbol a medias bueno frutos buenos y frutos no a medias malo frutos malos podréis conocerlos.

Ya bastante haber hecho distinciones, entre los árboles, mejores que las que hizo Nuestro Señor quien creó todos los árboles.
Aún así, séanos permitido decir que la distinción hecha por su Excia., no sólo es atrevida, por corregir a Nuestro Señor, sino que es errónea y concluye falsamente porque pasa de la moralidad a la entidad, de lo moral que es conducta a lo entitativo que es algo invariable y que no puede cambiar; que entonces confunde lo accidental con lo substancial. Que el valor de suplencia de los términos “suppositio” en lógica, es distinto en las diversas premisas y que por lo tanto no puede concluir bien.
“Ahora bien ningún hombre viviente de la Iglesia, ni ningún otro hombre viviente, es completamente bueno ni completamente malo. Todos somos una mezcla fluctuante hasta el día de nuestra muerte. Entonces ¿Pudo alguna vez haber habido un Papa viviente cuyos frutos fueran completamente malos? La respuesta no puede ser más que no. En cuyo caso la Iglesia católica pudo haber vivido a medias durante estos últimos 50 años por los frutos de la mitad buena de los papas conciliares, con una vida a medias permitida por Dios para purificar su Iglesia, pero de la cual no permitiría nunca que ella llegara a matar a su Iglesia”. (Cuarto párrafo).
Valgan algunas distinciones.
Un árbol, como todo ser creado por Dios, es lo que es.
El manzano da manzanas y el espino espinas. Si quiero comer buscaré el árbol que da frutos comestibles. Si una manzana está picada o deforme será accidental al manzano, lo cierto es que él no dará espinas.
Todo hombre viviente de la Iglesia será siempre capaz de la Gracia, de la Redención y de la Salvación; si su conducta no es buena o, si es inclusive muy mala, siempre será hombre, siempre capaz de la Gracia, de la Redención y de la Salvación. Vale lo dicho para San Dimas (el buen ladrón) y para tantos otros.
Apliquemos esto al Papa.
Una cosa es el orden ontológico, el de las esencias, el de las naturalezas (sic. para el árbol frutal ser árbol frutal), otra cosa es el orden de la salvación moral en el cual, alguien, sin dejar de ser lo que es se porta mal, como San Dimas antes de convertirse.
Preguntémonos por el Papa.
Ontológicamente (en su ser) el Papa es una persona como nosotros.
Persona que ha recibido una Gracia permanente y estable (no imperdible ya que puede perderla, por ejemplo, por renunciar como San Celestino) que lo constituye Vicario de Nuestro Señor en la Tierra y, en esto, ocupa el lugar de San Pedro en la Iglesia.
¿Para qué fue constituido San Pedro Vicario de Jesucristo en la Iglesia?
“Tu aliquando conversus confirma fratres tuos” “Tu una vez convertido confirma a tus hermanos” (S. Lc. XXII, 32). Lo propio y específico del Papa es confirmar en la Fe. Ya que la Iglesia es una sociedad sobrenatural ordenada a la salvación de los hombres. Por eso dirá su Santidad León XIII en la Encíclica Satis Cognitum: “Así pues, es propio de Pedro sostener a la Iglesia y guardarla unida y firme nó con lazo soluble” (No. 40, Encíclicas Pontificias, Editorial Guadalupe T. II, pág. 554; 72. 38-40).
Esto es lo que nunca puede faltar al árbol papal, es su fruto primordial y específico. Si el árbol que vemos no confirma en la Fe sinó que destruye la Fe, entonces estamos delante de otro árbol, ya que sobremanera para este vale que lo conozcamos por los frutos.
Puede, sí, tener frutos deformes en lo que tiene de hombre, podría tener pasiones en desorden, ambición, cólera, o lo que se quiera que no afecta a la naturaleza del pontificado, nó algo que fuera opuesto a la naturaleza misma del pontificado.

Es Papa porque es Vicario de Jesucristo
Y por eso es Sucesor de San Pedro Para confirmar en la Fe.

Si el “árbol” papal diera malos frutos teológicos, dogmáticos, morales en cuanto a nó enseñar qué es bueno y qué es malo o enseñarlo al revés entonces esos frutos malos no podrían proceder más que de un árbol malo, luego, no de un Papa quien, esencialmente debe confirmar en la Fe.
El fruto propio de un árbol sigue a su naturaleza propia.
La enseñanza dogmática, moral, litúrgica, escriturística de un Pontífice sigue a su nota esencial Confirmar en la Fe, no podría nunca destruir, dividir, ablandar la Fe de los creyentes. Hasta Vaticano II nunca sucedió.
En el anteúltimo párrafo (4to.), hacia el fin del mismo, dice su Excia.: “En cuyo caso la Iglesia Católica puede haber vivido a medias durante estos últimos 50 años por los frutos de la mitad buena de los Papas Conciliares, con una media vida permitida por Dios para purificar su Iglesia, pero de la cual Él no permitiría nunca que llegue a matar a su Iglesia”.
Vale la pena ponerse de pié para aplaudir tamaño argumento jamás enunciado en veintiún siglos de vida católica: La Santa Iglesia habría vivido 50 años gracias a la “mitad buena” de los papas “buenos a medias” y se habría purificado, con el permiso divino, gracias a la “mitad mala” de los papas “malos a medias” ¡Hurra!.
Realmente no sabemos si su Excia. subestima a sus lectores o, como estos “Papas a medias buenos y malos” convencidos de “que el liberalismo es católico” (3er. Párrafo hacia el fin), él también está convencido de que quienes lo leen son alumnos de alguna escuela especial para niños disminuidos.
La Iglesia se purifica por las persecuciones, los martirios, la lucha contra la herejía, los grandes movimientos de conversión fomentados, en momentos cruciales, por los Santos Fundadores de las Órdenes Religiosas. Pero ¿Desde cuándo se purifica por las herejías enseñadas en su seno mismo por Obispos, Cardenales y hasta “Papas”; por ordenaciones inciertas; por hombres como Ratzinger para quienes “la formulación de los Sacramentos de la tardía edad media es una caricatura de los Sacramentos”, para quien “Jesucristo pudo revelar porque Dios se lo reveló” (¿Entonces quién era Jesucristo?) (Confrontar Teoría de los Principios Teológicos, HERDER, 1986); por otros como Juan Pablo II para quien “la constancia en la fe de los paganos es un fruto del Espíritu Santo”; por las nulidades matrimoniales “por incompatibilidad psicológica”; por las absoluciones masivas; por la comunión a los no católicos o a los que no están en estado de Gracia?
Nadie purifica con algo sucio, más aún, inmundo. Pedro es quien debe purificar, ordenar, señalar y condenar el error y los peligros morales, confirmar en la Fe. Es la mano segura de la cual se toma el católico para pasar entre los errores y los peligros y los ataques. No puede él herir de muerte a aquél que se aferra a él para salvarse. Eso no se llama purificación sinó iniquidad.

¿Cuál es nuestra ganancia señalando estos errores?
Pues un Obispo está puesto en la Iglesia para enseñar la verdad y cuidar a las almas, para gritar “lobo” al lobo cuando fuere un peligro a las ovejas.
-¿Cree Usted que su Excia. Es un lobo?
No digo lo que creemos, lo que decimos es que si aúlla no es cordero ni pastor y que enseñar lo que no es correcto, inferir sin motivo, forzar el argumento de una autoridad, cambiar las distinciones de Nuestro Señor Jesucristo, no es de aquél que enseña la verdad sinó de quien confunde. No buscamos los Fieles ni los Sacerdotes de nadie, los Fieles y los Sacerdotes son de Dios; pero no es justo que Fieles y Sacerdotes de buena voluntad (aunque no todos) sigan el aullido creyendo que es balido.
Si su Excia. dice verdad, pruébela bien. Si dice error, no diga que es Verdad. Saque la conclusión de los argumentos, no estire los argumentos para que sirvan a la conclusión preconcebida. ¿Por qué el sede vacante tiene sólo frutos malos y “Benedicto XVI aspiraba a la Tradición”; “Aún el Papa Francisco cree seguramente conducir a los hombres a Dios cuando rebaja a Dios al nivel de los hombres”? (Último párrafo, al comienzo).
Algunas gentes buenas siguen a su Excia. Confiados en la aureola de firmeza y de tomismo que tenía en Ecône. Ya pasó mucho tiempo desde aquello y con el tiempo muchas cosas. Juzguemos los argumentos por su forma y su contenido, las conclusiones por su justeza, los árboles por su fruto si aún es valedero el argumento de Nuestro Señor Jesucristo.
Ave María Purísima.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Acerca de la comparación entre la autoridad del Papa y del Concilio, por Tomás de Vio cardenal Cayetano

lunes, 29 de diciembre de 2014

 


     

  Nota de Bensonians: 
         Un cura amigo discutía hace unos días con mi esposo acerca de la imposibilidad de que un papa pudiera ser hereje. "Imposible" – decía  - "por su infalibilidad". No vamos a entrar a explicar todo lo relativo acerca de la aplicación y uso de la infalibilidad papal .  Su tesis es: Si es papa, no puede ser hereje, y justifica esta afirmación en las promesas de Cristo, en que nunca ha habido un papa hereje y que  hasta plantearse la mera posibilidad de un papa hereje es no creer en que la puertas del infierno no prevalecerán,  y un largo  etc, etc. Creo que ante determinados temas, como este  por ejemplo, existe un temor infundado a pensarlos por miedo a llegar a conclusiones erróneas. Pero para no errar y formular conclusiones personales ajenas a la verdad,  están los grandes teólogos y padres de la Iglesia. No debemos tener miedo a pensar nuestra fe teniendo como luz y guía el Magisterio que la misma Iglesia nos entrega. No somos teólogos ni exegetas. Somos simples fieles, pero como tales también debemos conocer aquello en lo que creemos: no se ama lo que no se conoce. Tenemos el deber de conocer nuestra fe para que cuando venga un cura, o un obispo o hasta el mismo papa, a decirnos barbaridades estemos atentos y sepamos distinguir el error de la Verdad.
       Lo que me interesa abordar en este post es el tema de un posible papa hereje. Y es posible. Se  lo ha planteado como posibilidad a lo largo de la historia de la Iglesia, y además  los ha habido, aunque al ser increpados se han arrepentido y desdicho de sus actos como el papa Marcelino, en los primeros siglos de la Iglesia, que le prendió incienso a los dioses paganos. Hace poco en Adelante la Fe se publicó un excelente artículo que viene a complementar el del padre jesuita James V. Schall, el cual fue muy criticado por su falta de prudencia al tratar un tema así mientras en Roma rige la Iglesia nuestro P.P Franciscus. ¡Qué desatinado! ¡Qué horror! Seguramente el padre Schall pertenece a ese grupo de fariseos pepinillos avinagrados. En fin, el artículo  que complementa el del padre Schall  en Adelante la Fe es una  traducción  del  original aparecido en The Remnant, cuyo autor es Robert J. Siscoe y que se titula: "¿Puede destituir la Iglesia a un papa hereje?"
           Quiero complementar ambos textos con lo dicho al respecto por el Cardenal Cayetano (1479 – 1543) en De Comparatione Auctoritatis Papae et Concilii, en el capítulo XX. La traducción no es mía, pero la que tengo disponible se basa en la Edición Angelicum, Roma 1936. Es un texto muy claro y apela  la vía media. Lo publicaré en dos tandas para que se lea con pausa.

             Acerca de la comparación entre la Autoridad del papa y del concilio, cap. XX
                                               Tomás de Vio cardenal Cayetano

         Si se presupone la certeza de los tres puntos siguientes, a saber: que el Papa no está automáticamente depuesto por el derecho humano o divino por el hecho de volverse hereje, y que el Papa no tiene superior sobre la tierra, y que si se desvía de la Fe debe ser depuesto, como se dice en el capítulo Si Papa, XL D., permanece una gran incertidumbre en cuanto a cómo y porqué el Papa a deponer debe ser juzgado para ser efectivamente depuesto, ya que un juez en cuanto tal, es superior a quien es juzgado.
        Por eso, dice el Apóstol en la Epístola a los Romanos, XIV, 4: “Quién eres tú para juzgar al criado ajeno? Para su propio amo está en pie o cae”; y Santo Tomás en la IIa IIae, q. 67, declara que el juez puede juzgar solamente al súbdito, como también se dice en las Decretales, D.XXI, cap. Inferior.
         En efecto, si el Papa debe ser juzgado y depuesto por un Concilio Universal, se sigue inmediatamente que permaneciendo Papa tiene por encima suyo al Concilio Universal, al menos en caso de herejía. En cambio, si ni el Concilio ni la Iglesia están por encima del Papa, se sigue inmediatamente que un Papa desviado de la Fe debe ser juzgado y depuesto, pero nadie puede juzgarlo ni deponerlo. Y esto es absurdo.
         ¿Qué diremos, pues, para evitar estos dos extremos? No podemos hacer ninguna otra cosa que dirigirnos hacia la vía media, a la cual se llega difícilmente, en la realización de la cual consiste aquella virtud que normalmente resuelve muchas cuestiones.
          Decimos, pues, que existen dos vías extremas, ambas falsas. Una, es aquella según la cual el Papa hereje es depuesto ipso facto por derecho divino, sin juicio humano; la otra, es aquella según la cual el Papa permaneciendo Papa, tiene sobre la tierra por encima suyo un poder superior por el que puede ser depuesto.
        La vía media también se divide en dos: una, dice que el Papa no tiene en absoluto superior sobre la tierra, pero que en caso de herejía tiene como superior sobre la tierra a la Iglesia universal; la otra, dice que el Papa ni simpliciter, ni para un caso particular, tiene superior sobre la tierra, pero que está sometido al poder ministerial de la Iglesia universal solamente en lo que respecta a la destitución.
        La primera vía está fundada en la fuerza coercitiva y judiciaria de la Iglesia sobre Pedro Papa en caso de herejía; en efecto, para ser juzgado hay que ser súbdito y ser coaccionado. Tal es la vía comúnmente seguida, por lo visto, hasta el presente.
         Hay que oponer a esta vía el hecho de que, como hemos visto, el Papa está, por derecho divino, por encima del Concilio y de la Iglesia; de esto se sigue que si está sujeto en algún caso particular, esta excepción debería ser establecida por derecho divino. En efecto, es evidente que ningún otro derecho inferior puede establecer esta excepción. Ahora bien, cuando se establece la excepción del caso de herejía, en el derecho divino no se habla de sumisión, más bien de separación, como se ve claramente en cada uno de los textos alegados de la Sagrada Escritura: Num. XVI, 26, se dice: “Alejaos”; en Gal. I, 8: “Sea anatema”, es decir, “que sea separado”; en II Tes. III, 6: “Os mandamos que os mantengáis alejados”; 2 Cor. VI, 14: “No os queráis juntaros en yugo con los infieles”; 2 Jn. XI: “No le recibáis ni le saludéis”; Tito III, 10: “Separaos”. En resumen, no hallo en ninguna parte que el derecho divino hable de superioridad o inferioridad en caso de herejía, sino solamente de separación. En efecto, es sabido que la Iglesia puede separarse del Papa únicamente por medio de aquel poder ministerial con el que puede elegirlo. Luego, por el hecho de que por derecho divino se sancione que el hereje sea evitado y sea extraño a la Iglesia, no es necesario que haya un poder más grande que el poder ministerial, por lo que éste es suficiente y se halla en la Iglesia.
         Para confirmar esto se subraya que no se debe atribuir al derecho divino lo que no se halla en él o que no se desprende necesariamente de lo que expresa. Ahora bien, el derecho divino no habla en sentido estricto de un poder por encima del Papa en caso de herejía, y tampoco puede deducírselo como consecuencia necesaria de este derecho. Entonces, se prueba la menor: que no existe. Pienso que es evidente para el lector; digo “pienso”, porque un cisma inminente me ha llevado de manera sorpresiva a escribir este corto ensayo en dos meses. Y que en verdad tampoco se lo pueda deducir (del derecho divino) se evidencia por el hecho de que, como no conviene multiplicar los entes sin necesidad, es preferible establecer un principio a establecer varios. Ya que el poder ministerial es suficiente, no hace falta otro.
         Por consiguiente, la vía media será la verdadera vía, ya que un Papa hereje y que persevera en la herejía no tiene sobre la tierra un poder superior a sí; tan sólo un poder ministerial para su destitución.
         Luego, recapitulando un poco para probar esto, es necesario, primero, establecer tres puntos. En primer lugar: en el Papa existen tres elementos, el papado, la persona del Papa ( por ejemplo, Pedro), y la unión de estos dos elementos; es decir, el Papado en Pedro, y de esta unión resulta Pedro, Papa.
         En segundo lugar: reconociendo y aplicando cada causa al efecto que le es propio hallamos que el papado proviene inmediatamente de Dios; Pedro proviene de su padre, etc.; pero la unión del papado en Pedro después que el primer Pedro fue instituido de manera inmediata por Cristo, no viene de Dios sino de un hombre, como se demuestra, ya que ésta se produce por intermedio de una elección por parte de los hombres.
        Dos consentimientos humanos concurren a este efecto, a saber: el de los electores y el del elegido; en efecto, es necesario que los electores elijan voluntariamente y que la persona elegida acepte voluntariamente la elección; de otro modo, nada se produciría. Luego, la unión del Papado no proviene de Dios de manera inmediata, sino de un ministerio humano, provenga de los electores o provenga del elegido.
          El ministerio humano no obra para producir esta unión como cuando se une lo activo a lo pasivo, o el fuego a las cañas, o la virtud de la Pasión de Cristo al sujeto (como hace quien es bautizado y administra los Sacramentos), ya que en nuestro caso no se une ningún activo sino la sola voluntad humana de los electores y del elegido, no sería fácil imaginar ninguna otra cosa activa. Pero del hecho de que la unión del papado con Pedro sea un efecto de la voluntad humana que constituye a Pedro, Papa, se sigue que aunque el Papa dependa solamente de Dios in ese et in fieri; sin embargo Pedro, Papa, depende también del hombre in fieri. En efecto, Pedro es hecho Papa por el hombre cuando, elegido por hombres, el hombre elegido acepta, y así el papado se une a Pedro.
         En tercer lugar: ya que seguramente  nada es tan natural como el hecho de que todo sucede por medio de causas determinadas, inversamente (es natural que) por la misma causa (todo) sea anulado, como se dice en el Cap. Omnis, de regulis juris. Entonces, Pedro-Papa, que tiene su propia causa en su consentimiento y en el de sus electores, puede ser anulado por la misma causa en sentido contrario. Y esto ha sido establecido por Celestino V y por Decretal de Bonifacio VIII, en el VI°, de renunciatione, cap. I.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Un soldado de Cristo.

Padre Jaime Herrera

                En medio de los cerros de Valparaíso este hombre de Dios no descansa en su amor a Dios y a las almas. Lo aqueja una enfermedad invalidante que le ocasiona grandes dolores físicos. A pesar de ello su amor a Dios es más grande y no claudica en su defensa por la exaltación de la Santa Madre la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
               El padre Jaime Herrera González en una de sus homilías recalcó que la Iglesia Católica y Romana era la única fuente de salvación, y que fuera de ella no hay salvación. La Iglesia sostuvo" no es una mendiga que tenga que recurrir a buscar la verdad fuera de ella". Su amor a la sotana  le recuerda siempre lo que es, un sacerdote de la Iglesia Católica. lo cual es motivo de orgullo para él.
             Su dolor lo lleva en medio de la alegría cristiana que pasa desapercibido para la gran mayoría de sus fieles. Su amor a la misa, a las almas y a la Iglesia lo expresa por todas partes. No pasa los cincuenta años de edad y su estado de ánimo es siempre el de un niño muy alegre.
            Felicitaciones padre Jaime, siga en su incansable lucha por la salvación de las almas. Su santa patrona siempre lo protegerá.

Un ejemplo de sacerdote. Celebra la misa en medio de grandes dolores físico.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Santa Misa Tradicional Parroquia Nuestra Señora de Puerto Claro, Valparaíso: Imágenes

        Tal como les habíamos informado, la Santa Misa del día de Navidad se rezó según el Rito Tradicional. A continuación algunas imágenes.