martes, 23 de octubre de 2012

El rebelde absoluto, parte 2


      En el discurso del post anterior, que es sin duda teatral, es lógico si se aceptan las premisas impuestas por la rebeldía absoluta; o sea, que es maldita toda criatura y absurdo el amor. Quien juzgue así el Universo estimará justo destruirlo todo, y a esa labor debe estar dedicado el príncipe de los rebeldes y sus seguidores angélicos, pues lo que un ángel juzga justo implacablemente lo realiza. El no tiene uncorazón que se conmueva. Un cuerpo que se cance o sentidos que lo tienten. El es sólo un espíritu dirigido por un juicio recto o desviado.
      Me ocuparé ahora de la segunda de las preguntas de este trabajo. ¿ Posee la forma ya descrita de pensar y actuar el Satanás de los Evangelios Canónicos?. Para responder se debe contemplar la vida de Cristo desde la perspectiva de un rebelde absoluto y su doctrina, y examinar si desde ella resultan comprensibles los hechos y palabras de Satanás y sus ángeles tal cual los narra el Evangelio; pero antes se debe analizar qué significa la encarnación desde este amargo punto de vista.
      ¿ Qué ha provocado en Satanás la noticia de la encarnación?. Creo que almenos algunas preguntas.El se debe haber dicho: " ¿ Podré insistir en la indignidad de ser una criatura si el Verbo de Dios elije ser una de ellas, hecha de carne obediente? ¿ Podré acusar de crueldad al Altísimo si en lugar de ser impasible expectador del dolor del universo, se sumerge en ese padecer? ¿ Podré en general sostener mi doctrina si la encarnación se verifica?"
       Satanás se apercibirá que ella quedará sin fundamento; pues si Dios elije ser una criatura esa condición resulta digna de Él, o sea de un ser libre y perfecto. Por lo tanto el ser de la criatura, el ser limitado, no es en sí mismo maldito. Si la maldición llega a él, sólo es porque a sí mismo se maldice al juzgar inaceptable el ser dado por Dios y quebrantar sus límites.
      Pero la encarnación sólo será por entero real, pensará Satanás, si el Verbo acepta necesitar como un hombre y ser frágil como él. O sea es necesario que el Hijo de Dios sea aceptado en el vientre de una mujer por ella misma y de ella tome carne. Porque de esa manera vienen al mundo los hombres. Ellos son aceptados por una mujer que puede destruirlos dentro de su propio ser si tal es su deseo. Además le será necesario nacer y respirar, comer y defecar, ignorar y aprender, someterse a los mayores, a las leyes ciudadanas, a las religiosas, a las costumbres del pueblo; o sea para ser un verdadero hombre le será necesario necesitar como un hombre y vivir como uno de ellos.
     Satanás, como todo adorador de su independencia, debe haber juzgado esto imposible, por ello debe haber cambiado su temor en carcajadas, o sea en esa especie de alegría de destruir de la que parecen ser capaces los demonios. Luego él se ha dicho: " esta es una trampa de Dios". Y yo la demostraré. El  que mora en el vientre de la virgen jamás será un verdadero hombre. No renunciará a sus divinos poderes. No conocerá el dolor y el fracaso. Vivirá servido por los ángeles. Y si quiere los aplausos de los hombres, les llenará el vientre con panes que podrá sacar hasta las piedras. Y si alguien le niega adoración, trastornará el orden del mundo para fulminarlo".
       " Así el lleno de gloria sólo será un Dios con más cara de carne, ajeno a los límites y al dolor de las criaturas. Por ello la encarnación llegará a ser mi gran victoria, porque yo denunciaré la mascarada; y todos en la tierra, en el cielo y en el infierno, verán su impostura, sabrán que Él no puede soportar el yugo con que unce a sus criaturas".
       " Cada vez que le vea usar el poder de Dios, para librarse de las necesidades de los hombres, le gritaré: Hijo del Altísimo, falsa criatura, tu injusticia ha quedado manifiesta; tú obligas a otros a llevar la carga que no puedes soportar. Si quieres puedes encerrarme en muros de fuego inextingible, pero no me callaré, porque yo soy la voz de la creación que proclama tu iniquidad. Tuyo es el poder, pero mía es la justicia".
         Estas reflexiones puestas en boca de Satanás, sirven para apreciar cuál es el desafío y la oportunidad que presenta a un rebelde absoluto la encarnación del Verbo. Se deduce de ellas que un ser entregado a la rebeldía intentará mostrar que el Verbo encarnado es incapaz de soportar los límites que le impone la carne, para lo cual lo inducirá al abandono de la condición de criatura.
       Esta, creo, es la estrategia que seguirá Satanás en su lucha contra Cristo según los relatos evangélicos.
      Lo comprobaremos al recordar esas narraciones. Cristo nace, y para frustración de Satanás, empieza a vivir como cualquier niño. Luego se convierte en un trabajador manual, semejante a muchos otros, anónimo y silencioso, sin ángeles auxiliares, ni milagros para aligerar su carga de hombre. Pero llega la hora en que Cristo, empujado por el espíritu, va al desierto y, después de un ayuno de cuarenta días, acontece el primer encuentro atestiguadonentre El y Satanás.
    La escena asombra. En medio del desierto Dios que quiere ser criatura, se enfrenta a una criatura que quiere ser Dios.
     Satanás hablará así: " Si eres el hijo de Dios dí que estas piedras se conviertan en pan"( Mt. 4, v.3). Al ser rechazado, el ángel lleva a Cristo al alero del templo y le dice: " Si eres el hijo de Dios, arrójate aquí abajo, porque está escrito, ordenará a los ángeles cuidar de tí y sobre sus palmas te tomarán para que no tropiecen tus pies con las piedras"(Mt.4,v6). Por cierto también es rechazado.
   ¿ Pero qué habría ocurrido si Cristo hubiera transformado las piedras en pan? Satanás, creo , le habría mostrado a los que mueren de hambre en el mundo entero y le habría gritado: " Así mueren los que no son Dios". ¿ Y qué habría ocurrido si CRisto hubiera saltado del alero del templo y hubiera sido sostenido por los ángeles? Imagino que Satanás habría exclamado:"¡ Falsa criatura, mira los que caen!" Y le habría mostrado los que se precipitan en todos los abismos; pues aquí la palabra caer se debe entender en general, como se usa en el Padre Nuestro, al decir " no nos dejes caer en la tentación". O sea ante Cristo habrían aparecido as caídas físicas, morales y sobrenaturales y entre ellas las del propio Satanás y sus ángeles al hundirse en el infierno. Luego al tentador habría preguntado. " ¿ Y quién sostiene a éstos? ¡nadie! porque nos has creado para caer, nos has hecho para el dolor. Pero ahora te has hundido tú. Porque has mostrado tu iniquidad".
    La tercera tentación no se asemeja a las anteriores. Aquí Satán no dice" Si eres el Hijo de Dios" ni le pide un milagro, solo propone una acción que todos podemos hacer, pues invita a Cristo a que le rinda adoración. ¿ Y quién no puede adorar a Satanás? Le muestra la tierra y le dice: " Todas estas cosas te daré si prosternándote me adoras"(Mt.4,v.9)
      Esta no es una tentación para Dios. Tal vez al no realizar Cristo milagro alguno, Satanás lo creyó sólo un hombre.
     ( He seguido aquí el relato de las tentaciones hecho por San Mateo. El texto de San Lucas es en lo fundamental lo mismo, pues sólo cambia el orden de las tentaciones, lo que no importa para lo que se intenta probar aquí. San Marcos menciona las tentaciones pero no las relata. San Juan no las menciona).
    Creo heber demostrado que el proceder de Satán en esta escena de la vida de Cristo es precisamente el que debe tener un rebelde absoluto, un enemigo de la condición de criatura , ya que al menos las dos primeras tentaciones están destinadas a que el Hijo de Dios renuncie a esa condición de criatura.
   Narra el Evangelio encuentros posteriores a éste entre Cristo y los ángeles de las tinieblas. Entre ellos, los demonios, no sabemos si Satanás u otros, reconocen en Cristo al Hijo de Dios, y así lo proclaman. Es natural, los demonios comprenden el lenguaje el lenguaje de la fuerza, y Cristo les ha hecho sentir la suya propia al expulsarlos de las criaturas que ellos poseen.
    Asombra que ellos llamen a gritos a Cristo Hijo del Altísimo, o sea que en apariencia lo honren. Pero creo que estos reconocimientos que imagino burlones, estaban destinados a desconocerlo como hombre; así ellos lo proclamarán Hijo del Altísimo, pero nunca Hijo de María. O sea jamás lo reconocerán como criatura. Cristo les mandará callar. No desea estos falsos homenajes; y El se llamará a si mismo  el Hijo del Hombre; o sea subrayará su naturaleza humana. He aquí un versículo donde aparece esta situación:
     " Y los espíritus inmundos, cuando le veían se prosternaban ante El y clamaban: Tú eres el Hijo de Dios. Pero El les conminaba severamente que no le descubriesen"(Mc.3,v.7-12)
      otros versículos en que aparece igual situación están en Lucas, capítulo 4, versículos 34 y 41, y en Marcos, capítulo 1, versículos 23 al 25.
      Pero Satanás se servirá de la palabra de sus seguidores humanos para empujar a Cristo a salir de los límites propiosde la criatura.
      Dirán los fariseos: " Maestro, queremos ver una señal tuya" (Mt.12,v.25).
      ¿ Qué señal pedían estos hombres?
      Sólo si cristo hubiese evidenciado su divinidad ellos habrían quedado satisfechos, ya que para ellos ni la resurrección de un muerto fue prueba suficiente. Pero evidenciar la naturaleza divina llena de poder y gloria, equivale al abandono de la humana, mortal y frágil; pues nada vulnerable puede aparecer en un ser identificado en forma total con el poseedor de todo poder.
     Por eso, para ver a Dios en carne vulnerable siempre será necesario fe. Dios encarnado es Dios escondido. Si Dios se hace evidente, la criatura frágil termina; pues nada frágil puede haber en Él.Así Cristo, sólo después de morir como hombre, manifiesta su invencible poder divino a quienes El elije.
     Sin embargo, Cristo antes de su muerte dará señales de su divinidad a través de sus milagros. Estos actos por sí solos, además de amor por los hombres, manifiestan un poder extraordinario, aunque no con evidencia divina; pues no eliminan la naturaleza humana, necesitada, vulnerable, mortal de su autor; ya que a El se le ve a veces dormido, a veces cansado, a veces sediento; siempre un mortal.
     Algunos comprenderán los signos del Señor, otros no. Por eso habrá quieens sólo lo creerán un gran profeta, y otros llegarán al extremo de juzgar satánico el poder que manifiesta. Esos dirán: " En nombre del príncipe de los demonios lanza los demonios"(Mc.3,v.22).
      Pero ni sus más próximos seguidores conprenderán del todo sus señales; lo abandonarán en la prueba final. ¿ Y quién abandona a Dios manifiesto?
       El combate entre Cristo y Satanás termina en la cruz. Cristo señalará a ese ángel como instigador del suplicio. Así lo dice en la última cena." Ya no me queda mucho de estar con vosotros. Pues ya llega el príncipe de este mundo"(J.14,v.30).
       La tentativa más feroz de Satanás para que Cristo evidencie su divinidad y renuncie a su naturaleza humana y vulnerable comienza, creo, en el momento que El es aprisionado. Luego,conducido ante el sumo sacerdote,éste le pregunta "¿ eres el Mesías Hijo del Bendito?. Entonces Jesús respondió: Yo soy y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra de la majestad, y venir en las nubes del cielo"(Mc.14,v.15).
      Después de estas palabras Cristo no dió prueba alguna de la calidad que decía poseer. Se convierte así en un ser ridículo. Lo escupen, lo golpean sin oposición de parte de El.
      Esta escena, creo, resultó una gran sorpresa para Satanás.
      Cuando Jesús dijo " Yo soy", el ángel se debe haber dicho: " En un instante más Cristo manifestará su poder y fulminará a quienes no le adoren, así quedará para siempre derrotado pues yo gritaré: Te has refugiado en tu poder, te has mostrado lleno de gloria, falsa criatura. ¿ Y quién protege a los verdaderos hombres, cuando cae sobre ellos la injusticia y la infamia? Ellos mueren abandonados de ti y de los hombres, sin poder demostrar la verdad, pero tú no soportas la carga que a otros haces llevar. En verdad, eres un Dios inicuo".
     Pero él no tuvo la ocasión de decir esto, porque Cristo convertido en un ser ridículo se dejó escupir y luego encadenar. ¿ Habría imaginado Satanás a Dios encadenado por los hombres?
     Después del ataque satánico se hará más directo. En la casa de Caifás le pedirán expresamente un pequeño milagro: " comenzaron algunos a escupirles, y tras cubrirle con un velo el rostro, le daban de puñaladas y le decían: Adivina. También la servidumbre lo abofeteaba"( Mc.14,v.65).
      Luego Cristo es llevado ante Herodes, y éste también le exigirá milagros(Lc.23,v.8).
      Los azotes, la coronación de espinas y en general todos los episodios anteriores a la crucifixión pueden interpretarse como incitaciones para que Cristo no soporte sus límites de cristura y actúe como Dios. Pero El no renunciará a su naturaleza vulnerable, y Pilatos al exhibirlo destrozado ante el pueblo reconocerá su condición humana y dará testimonio de la victoria del Hijo del Dios encarnado al decir" he aquí el hombre"(J.19,v.15)
     Al final la provocación es ya desesperada. En la cruz, con los pies y brazos clavados y el pecho en posición que poco a poco imposibilita respirar, Cristo se convierte en la más impotente, humillada y dolorosa de las criaturas, lo opuesto de la condición divina, colmada de poder, gloria y goce. En ese momento un coro burlón le grita: " baja de la cruz"(Mt,27,v,40). " De la misma manera le zaherían los sumos sacerdotes con los escribas diciendo: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar. El Mesías, el Rey de Israel, que baje ahora de la cruz para que lo veamos y creamos"( Mc.15,v.31-32).
     También uno de los ladrones crucificados con El le gritó: " Sálvate a tí mismo y a nosotros"(Lc.23,v.39).
     De todas partes surgen las voces pidiendo milagros. Resulta fácil imaginar quién dirige ese coro inmisericorde; pero lo que a nosotros nos parece una burla, en Satanás debe haber sido casi una súplica. El debe haber murmurado invisible cerca del patíbulo: " Haz un milagro. Defiéndete, lo necesito. Muestra que no eres capaz de soportar el destino de una criatura. Si mueres como un hombre con todos los dolores que puede tener un hombre, mi doctrina se hunde. ¿ Cómo explicaré que no vale la pena ser otra cosa que Dios, si Dios elije ser hombre y paga este precio de dolor para ser de verdad uno de ellos?".
    " Si tu llegas hasta el fin no solo reinarás, sino que te habrás mostrado digno de reinar porque serás el príncipe de los pacientes.".
    De ese modo, en Satanás el placer de contemplar a su enemigo impotente, debe haberse mezclado con el horror de sentir cada vez más próximo el momento de la manifestación total de su mentira.
      A la hora nona Cristo gritará" Dios mío, Dios mío, ¿ Por qué me has abandonado?"(Mt.27,v.46).
       Esta pregunta testimonia el abandono que El padece como hombre, pero significa desesperanza, ya que ninguna auténtica pregunta puede significarla; pues quien de verdad pregunta siempre espera algo.espera una respuesta. Por el contrario, quien ha desesperado no pregunta. Maldice.
    Finalmente Cristo dice: " Todo está perfecto", y luego expira.(J.19,v.30)
    En ese instante Cristo demostraba que vivir la vida de un hombre hasta morir en cruz, era algo digno de Dios.
  ¿ Qué profeta, qué ángel, en general qué criatura podía manifestar esto con igual evidencia?.
   Sólo Dios podía demostrar que morir era digno de Dios. Y también sólo Dios podía probar que ser criatura era digno de Dios y para ello era necesario que El se hiciera criatura.
      Sufrir la cruz, la traición, el hambre, la soledad, el fracaso, fue precio de poseer esa condición. El lo aceptó con libertad y conocimiento. Por lo tanto, la cruz dice a cada criatura: " Alégrate, yo soy parte de lo que Dios pagó para ser lo que tú eres". Y lo dice no sólo a los hombres, sino a cada ser creado, a cada ángel, a cada árbol, a cada estrella, a cada grano de arena. Ella ha sido la respuesta del Verbo de Dios a Satán y a todo el que protesta por no ser Dios.
   Ser criatura, ser limitado y sujeto a la ley, no es en sí mismo un mal. El mal está en no aceptar esa condición.
Carlos Rafael Aravena
Tomado de Revista Philosophica nº 4, 1981.
     

4 comentarios:

  1. Estimado Fraile
    Desgraciadamente son muchas las almas que se han alejado de la Iglesia debido a varios factores: el poco celo que ven en algunos sacerdotes (y no solo entre aquellos que son motivo de escándalo, sino quienes se limitan a cumplir con su trabajo y han perdido la vocación de predicar encendidamente la Palabra); la intransigencia de algunos que consideran ‘su’ punto de vista como el único valedero; la hipocresía de quienes oímos la prédica con entusiasmo y nos llenamos de las mejores intenciones, pero al llegar al atrio olvidamos los valores cristianos más básicos y con nuestra actitud causamos repulsión en lugar de sembrar con el ejemplo; el exceso de empeño que ponen algunos quienes –tal vez con muy buena voluntad- se empecinan en convertir a la fuerza a quienes consideran perdidos y no logran más que apartarlos aún más del verdadero camino (conocemos varios ateos acérrimos ex-alumnos de colegios católicos).
    Creo que somos varios quienes deberíamos examinar la conciencia. ¿Acaso no estaremos pecando de soberbia? ¿Quién nos asegura que nuestra postura es la única válida? Acaso no dijo Monseñor Benson (y aquí me baso en el artículo de su amiga Beatrice) respecto de la Iglesia Católica, a quien consideraba la personificación de la caridad, que:

    "es paciente, es bondadosa;…todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera, jamás decae. [ ]Sólo ella [ ] es tan respetuosa con la fe subjetiva como fiel a la verdad objetiva. Sólo ella, en realidad, es plenamente familiar y tierna con el alma independiente, comprende sus deseos, suple sus deficiencias, se enfrenta con prudencia a sus debilidades y pecados."

    Un dicho popular señala ‘a la fuerza no es cariño.’ Ante una conducta que consideramos errada, no está en nosotros juzgar a la persona; no sabemos qué causó tal conducta. No se puede convertir a la fuerza simplemente por insistencia. Nadie abraza la fe por cansancio. La conversión – a mi humilde entender- se da por dos caminos: por el maravilloso don de la fe, por el cual se nos concede creer en Dios en forma gratuita, o bien es producto de una larga maduración intelectual que nos lleva racionalmente al convencimiento acerca de la existencia de Dios. Este último camino ha regalado a nuestra iglesia grandes teólogos y más de un científico, pero no está al alcance de la mayor parte de nosotros, para quienes los misterios de la fe son exactamente eso, misterios insondables. Es decir, abrazamos la fe que consideramos verdadera por un regalo de Dios.
    ¿Cómo convertir a esos rebeldes absolutos? En primer lugar, no les atribuyamos la calidad de demonios - no sea que despertemos su curiosidad y por mera soberbia busquen al maligno. Tampoco caigamos en la intransigencia de atribuirnos la verdad absoluta. De nuevo, con Monseñor Benson, debemos ser tiernos con el alma independiente, suplir sus deficiencias, enfrentarnos con prudencia a sus debilidades. La caridad y la misericordia deben ser nuestras guías, abrazando a quienes no piensan como nosotros con amor y comprensión.
    Nuestra mejor arma ha de ser la oración: carecemos de las herramientas para enfrentarnos por nosotros mismos con la tarea de convertir a aquel que, quién sabe por qué profundos motivos, elige no creer abiertamente, o no profesar una fe determinada, o no compartir ‘nuestra’ idea de lo que debe ser la fe. Cuidado, que todos tenemos tejado de vidrio: nadie da ejemplo de vida cristiana TODO el tiempo. Mejor dicho, todos, en alguna medida, tenemos nuestros ‘momentos’ de profunda fe, de ejemplo fecundo, de caridad sincera…. Pero la mayor parte del tiempo caemos en la hipocresía producto de nuestra humana debilidad.
    Mejor dejemos la lucha contra el demonio y sus secuaces al Arcángel Miguel, roguemos por los perdidos y desorientados, y dediquémonos a cultivar nuestra fe, lo cual debiera constituir nuestra prioridad – después de todo la única razón por la cual se nos permitiría ser egoístas es precisamente esa: la salvación de nuestra propia alma.
    Saludos
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    1. Estimada Amiga:
      Precisamente en la Epístola de este domingo (de la misa tradicional) se leía lo siguiente: "Porque no tenemos que luchar tan sólo contra la carne y sangre, sino también contra los Principados y Potestades, contra los gobernadores de estas tinieblas del mundo; contra los espíritus de maldad que andan por los aires. Por tanto, tomad la armadura de Dios, para que podaís resistir en el día malo, y permaneced en todo perfecto" (Ef. 6, 10-17)
      Ojo amiga, los hipócritas deambulan tanto en los creyentes como los no creyentes. Los escépticos, ateos no tienen más Dios que su propio yo. Ellos son su propia ley, viven según lo que más les place y acomoda de acuerdo a sus intereses mezquinos. Muestran tan sólo una cara de tantas que poseen. Pues no son hijos de la luz, sino de las tinieblas. No doblan rodilla ante nada, y viven de traiciones.
      No obstante lo anterior, Dios siempre los busca y los espera, quiere abrazarlos con la misericordia esperando un acto de constricción de su parte.
      Respecto a la verdad, esta viene de Dios y ha sido transmitida a su Iglesia de generación en generación. Por consiguiente, debiera enorgullecernos el repetir lo que Dios quiere que se repita.
      Muchas gracias por sus valiosos comentarios, de verdad son un gran aporte.
      Un abrazo.

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  2. Traductora el rosario y las almas víctimas logran muchas conversiones.

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    1. Estimado Anónimo:
      Estoy plenamente deacuerdo con usted.
      Un abrazo.

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